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Asturias es un Paraíso Natural que atesora una gran carga histórica que se traduce en un riquísimo patrimonio cultural. La diversidad cultural es enorme.

Museo De Los Molinos De Mazonovo
Museo De Los Molinos De Mazonovo

Museo de los Molinos de Mazonovo. Taramundi.

Museo de los Molinos de Mazonovo. Taramundi.

Situación municipio de Taramundi

Situación municipio de Taramundi

Ubicación:

  • Provincia: Asturias
  • Zona: Occidente de Asturias
  • Comarca: Comarca de Oscos-Eo
  • Municipio: Taramundi
  • Parroquia: Taramundi
  • Población: Taramundi

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HORARIOS

Julio y agosto:

  • Lunes a domingo: 10:30-13:30 y 14:30-19:30 h.

Resto del año, fines de semana y puentes:

  • 10:30-13:30 y 14:30-19:00 h.

TARIFAS

  • Individual: 3,9 €
  • Niños(<10): 1,5 €
  • Grupo (+20): 2,9 €

Localización: Capital del concejo de igual nombre situado en el extremo occidental de Asturias, la villa de Taramundi dista 183 km de Oviedo, capital del Principado de Asturias.

Acceso: La villa de Taramundi se comunica a través de la carretera AS-21 con Vegadeo, donde la N-640 conduce a Oviedo.

Descripción: El Conjunto Etnográfico Mazonovo ha sido recuperado con la intención de dar a conocer utensilios e ingenios de nuestros antepasados y las actividades relacionadas con ellos; en el que los visitantes participen al mismo tiempo que experimenten con estos ingenios.

Hace aún pocos años, en los pueblos las gentes cultivaban el trigo y lo llevaban a moler para sacar de él la harina y de regreso a casa con ella, poder hacer el pan. Ésta es una época aún cercana en la que en los pueblos no se conocían todavía las panaderías. Un claro ejemplo de estos molinos lo constituye el de Mazonovo, situado en Taramundi y conocido también como Museo de los Molinos.

Este molino ha sido restaurado poniéndolo en funcionamiento como antaño, pero sus restauradores han ido todavía más lejos y han instalado una serie de reproducciones de molinos, desde el más antiguo conocido hasta el de nuestros días, para poder ver cómo ha evolucionado la molienda a lo largo de los tiempos. Al lado de estas reproducciones se sitúan unos cajoncitos con trigo de pan para que el visitante pueda moler y comprobar el esfuerzo que suponía la molienda en tiempos ancestrales.

La visita comienza con el molino de Al-Bayda, que data de unos 7000 años antes de Cristo. El original ha sido hallado a unos 60 km del Mar Muerto, al pie de las montañas que rodean la meseta jordana.

Continuamos con los molinos de mano de las civilizaciones mesopotámica y egipcia, de unos 3500 a. de C. El grano se depositaba sobre una piedra inferior, mientras para moler se pasaba una piedra menor por encima de él. Un paso importante en la evolución es cuando aparecen los molinos de mano alternativo y rotativo; hacia el siglo II a. de C., las piedras se tallan de forma circular; a la superior se la provee de un mango para hacerla girar, depositándose el grano en pequeñas cantidades por el centro de la piedra superior. Existía un segundo modelo provisto de dos mangos que formaban un ángulo de unos 120º; para moler, en vez de un movimiento circular, se realizaba un giro en dos direcciones (derecha-izquierda).

Un paso muy importante en la evolución lo constituye la aparición del molino hidráulico, en el que se sustituye la fuerza humana por la hidráulica. Este molino aparece poco antes de la era precristiana, siendo probable que tuviera su origen en la rueda del agua del periodo. La piedra superior, que es la que gira, se une, mediante un eje vertical, a un rodete, que, provisto de paletas, gira por el choque del agua sobre éstas. Este tipo de rodete, que se supone el primero utilizado en los molinos, se denomina griego y con él se consigue una potencia de unos 0,5 caballos de vapor, siendo de escaso rendimiento.

De este molino pasamos a ver el que se encuentra en funcionamiento. Comenzamos la visita por la parte superior, zona por la que se alimenta de grano al molino. Primero podremos observar cómo se alimenta; mediante una canaleta se conduce el grano de la tolva al molino, debiendo caer en el detalle de que la canaleta se mueve por las vibraciones que le provoca una piedra estriada de madera, que es una prolongación del eje del molino. Mediante este sencillo mecanismo se consigue mantener un caudal constante de grano a la entrada del molino, caudal que deberá ser siempre constante para que el grano vaya bien molido, ya que la separación entre la piedra superior e inferior deberá ser regulada en función de la cantidad de grano que le entre al molino. En la tolva observaremos tachuelas clavadas en su interior. Éstas indicaban el volumen de grano que se depositaba en la tolva, siendo como era un molino de maquila: el molinero cobraba por cada «ferrado» (11 kg) un «neto» de grano (1,15 kg), lo que viene a ser un 10%, que se depositaba en la «hucha de la maquila» (situada al fondo, a la izquierda), la cual poseía cuatro compartimentos, uno para cada tipo de cereal molido.

Antes de bajar al nivel inferior podremos ver este mismo molino desmontado, apreciando el tamaño y tallado de las piedras. En éste la piedra superior está sujeta al «guindaste», grúa rudimentaria que sirve para poder mover las piedras, ya que éstas, aunque son de gran dureza, se van desgastando con el tiempo y hay que hacerles las operaciones de rayado y picado, ambas explicadas en un expositor situado entre ambos molinos.

Bajando al nivel inferior podremos ver el cajón de la cernedora, donde se separa la harina del salvado. Unos carteles dan permiso para levantar las tapas que posee con el objeto de ver su interior. Debemos de fijarnos cómo del eje del molino sale una correa que es la que va a hacer funcionar a la cernedora. Un elemento muy importante en el molino es la «palanca para aliviar el molino»: por debajo del eje del molino pasa una palanca de hierro; en un extremo hace apoyo y en el otro, mediante otra barra de hierro, nos viene a un husillo, de tal forma que al girar éste tiramos de la palanca en un extremo haciéndole subir; como el eje del molino va apoyado en esta palanca, le hacemos subir también; si giramos el husillo en sentido contrario, lo que conseguimos es bajar el eje del molino; como la piedra superior va apoyada en el eje del molino, lo que se consigue es levantar y bajar a voluntad la piedra superior, con lo que se puede regular la separación entre ambas piedras, en función del grano que le esté entrando al molino.

Bajando a un nivel inferior podremos ver el sistema de transmisión del movimiento desde el eje motriz movido por el agua hasta el molino.

Este edificio, además de albergar lo que era el molino, constituía una minicentral hidroeléctrica, y todo ello era movido por una sola turbina Francis de eje horizontal. Para poder comprender cómo funciona este motor movido por agua, en la parte superior se ha construido una maqueta al mismo tamaño de la original, en la que se pueden observar todas sus partes y funcionamiento. Pero antes de salir para ver la turbina podremos observar, a la izquierda, la maquinaria antigua de la minicentral, y a la derecha, dos experimentos en los que se puede comprender de forma muy sencilla cómo se genera la corriente eléctrica.

La visita al museo continúa con un paseo a lo largo del canal de conducción de agua, donde nos encontraremos con otros dos molinos: primero, un molino chino, en el que para moler no se utilizaban las piedras sino la madera, accionándose con los pies. Más adelante nos encontraremos con el molino brasileño «Monjolo» que, siendo originario de la India-China, fue introducido en Brasil por Bras Cubas. Este molino perdió su nombre al introducirse en Portugal, pero inspiró otros tipos variados de molinos. A la entrada del museo se puede ver una maqueta de este monjolo modificado, que en Taramundi se usaba en las fincas de regadío para ahuyentar a los jabalíes.

 

Patrimonio próximo al Museo de los Molinos de Mazonovo en Taramundi

Dentro del patrimonio conservado en el concejo, hay que destacar que Taramundi sobresale más por su patrimonio etnográfico que por el artístico propiamente dicho. Aun así tiene diversas construcciones de consideración.

Dentro de las edificaciones religiosas hablaremos de la iglesia parroquial de San Martín de Taramundi, fundada en el siglo XVIII, y estructurada en tres naves separadas por arquerías y con tres retablos dorados y policromos. De estos retablos el que más llama la atención es el retablo mayor, que es de estilo barroco. Los otros dos son de un estilo transitorio entre el rococó y el neoclásico. Estos últimos están dedicados al Cristo Crucificado y a la Dolorosa. Otro de los elementos pertenecientes a esta iglesia es la torre campanario, la cual conserva en una de sus hornacinas una imagen de San Martín Obispo.

Otro de los templos de interés del concejo es la iglesia parroquial Nuestra Señora del Carmen en San Julián de Ouria, que contiene dos espadañas, colocadas una a los pies y la otra sobre la sacristía. Su elemento más importante es la imagen de la Virgen del Carmen, situada en el retablo del presbítero y que nos enseña diversas muestras de la etapa barroca. También cuenta con un reloj solar del año 1770, realizado en pizarra y colocado en el muro exterior.

De su arquitectura civil y popular departiremos en primer lugar del poblado protohistórico de Os Castros, situado en las proximidades de las aguas de los ríos Turia y Cabreira.

En la capital podemos encontrar un emplazamiento singular que es La antigua Casa Rectoral, construida en el siglo XVIII, y que es la típica edificación palaciega asturiana, donde podemos observar la suma y compendio de los estilos populares que se dan en la comarca. En su construcción se ha utilizado uno de los materiales típicos de la zona occidental y que es la pizarra, cuyo uso se puede ver en cubierta y paredes. Hoy en día es un establecimiento hotelero de lujo y que ha sido uno de los precursores del turismo rural en todo el Principado. La arquitectura indiana también tiene su representación en Taramundi, siendo la antigua escuela de Bres su ejemplo más característico.

Por último, hay que destacar la importancia de un elemento fundamental para la existencia humana, como es el agua y que ha servido y sirve actualmente para el mantenimiento de una importante y atractiva industria artesana de cuchillería, conservándose en gran estado los mazos de Aguillón y Teixois. Este último se encuentra a unos 4 Km. de la villa, y conserva dentro de sus edificaciones, un molino, martinete, una rueda de afilar y una pequeña central eléctrica, todo ello movido por energía hidráulica.

 

Formulario de contacto: Museo de los Molinos de Mazonovo

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