Saltear al contenido principal
Menú

Asturias es un Paraíso Natural que atesora una gran carga histórica que se traduce en un riquísimo patrimonio cultural. La diversidad cultural es enorme.

Dolmen De Santa Cruz
Dolmen De Santa Cruz

Dolmen de Santa Cruz. Cangas de Onís.

Dolmen de Santa Cruz. Cangas de Onís.

Situación municipio de Cangas de Onís

Situación municipio de Cangas de Onís

Ubicación:

  • Provincia: Asturias
  • Zona: Oriente de Asturias
  • Comarca: Comarca del Oriente de Asturias
  • Municipio: Cangas de Onís
  • Parroquia: Cangas de Onís
  • Población: Cangas de Onís

Relacionado:

El Dolmen de la Santa Cruz se levanta en una llanura en las proximidades de la confluencia de los ríos Güeña y Sella.

Observaciones

  • Está localizado en el barrio de Contraquil, en Cangas de Onís. Se encuentra en el interior de la Capilla de la Santa Cruz.
  • Para información y reservas llamar a la Oficina de Turismo de Cangas de Onís: 985 848 005

El profesor asturiano MIGUEL ÁNGEL DE BLAS CORTINA (El Entrego, 1949), experto prehistoriador y director de un buen número de campañas arqueológicas, además de cofundador de la prestigiosa revista cultural Ástura, es el autor del texto de El dolmen de Santa Cruz, en Cangas de Onís. Guía para su visita (Oviedo, 1998), un folleto de la Dirección Regional de Cultura —dependiente de la Consejería de Cultura del Principado de Asturias— que por su indudable interés se transcribe a continuación.

UN TESTIMONIO DE LAS ÉPOCAS NEOLÍTICA Y MEDIEVAL

La Vega de Contranquil, en Cangas de Onís, extendida entre los ríos Sella y Güeña y las estribaciones del Monte Llueves, estaba habitada a fines de la última glaciación por grupos de recolectores y cazadores paleolíticos (magdalenienses) asentados en la Cueva de los Azules. La permanencia milenaria de estas gentes alcanza hasta el VIII milenio antes de Cristo, continuada por los epipaleolíticos (azilienses), uno de cuyos miembros sería enterrado en aquel remoto tiempo a la entrada de la caverna. La tumba de Los Azules, descubierta en 1975, es uno de los ejemplos funerarios más antiguos y mejor conocidos de la prehistoria del norte peninsular.

A partir de esa dilatada etapa sobreviene el silencio de las fuentes arqueológicas que sólo será roto por la presencia en la zona de los pobladores neolíticos. Desconocemos si estas sociedades de pastores y campesinos llegaron a aprovechar como vivienda o refugio ocasional alguna de las cuevas o abrigos abiertos en la base acantilada del Monte de Llueves; su presencia, sin embargo, se manifiesta con vigor en la construcción de un montículo artificial en cuyo interior se disponía una cámara sepulcral edificada con grandes bloques de piedra. El conjunto monumental responde, pues, a lo que se suele conocer como un dolmen: una arquitectura que, más allá de su función sepulcral, se erige en un sólido reflejo del deseo de los constructores de afirmar la posesión del territorio en el que aquélla se asienta.

Esos dólmenes, que convierten el ambiente natural en un paisaje humanizado por su presencia frecuente en toda la región cantábrica, son particularmente escasos en la cuenca del Sella; en todo caso, los conocidos ocupan enclaves altos, en lomas y collados, mientras que el dolmen cangués aparece en el fondo del valle, en conflicto con las crecidas habituales de los ríos inmediatos y con el bosque que sería denso en un medio bien irrigado.

Analizada en detalle, la población inhabitual de nuestro dolmen responde justamente a la clara elección de un área singular donde confluyen los itinerarios que transitan del litoral marino a la montaña, y de la depresión prelitoral que lleva de la Asturias central a la cuenca abierta hacia el oriente de la región. Se levanta, en definitiva, en el cruce de los principales corredores de tránsito de hombres, animales y mercancías, cumpliendo una misión básica de punto de encuentro, de cabecera comarcal.

En ese lugar privilegiado, la construcción del dolmen, realizada no lejos del 3000 antes de Cristo, partiría de la necesidad de las comunidades neolíticas de concretar un punto de referencia; de la consagración de un enclave céntrico en el que, bajo la fórmula de un panteón comunal, se realizaran las ceremonias colectivas que vendrían a estimular tanto las relaciones sociales como los intercambios mercantiles, y también la circulación de noticias y experiencias entre los diferentes grupos dispersos por un amplio territorio.

La entidad del dolmen, la decoración de sus paredes, tal vez la notabilidad de los allí enterrados —acaso los antepasados comunes que explican el origen de las comunidades asentadas en el entorno— hizo que con el tiempo el lugar se volviera un espacio respetado, provisto de un prestigio capaz de prolongarse mucho más allá de su época.

En el año 737 d. C. construyó Favila, sucesor del caudillo Don Pelayo, un templo en honor de la Santa Cruz, sólo algunos años después de la legendaria batalla de Covadonga (celebrada hacia el 722); el edificio cristiano fue erigido, precisamente, sobre el montículo prehistórico. Es improbable que esta ubicación se debiera al simple azar; en realidad, los caudillos del naciente Reino de Asturias de la Alta Edad Media buscaban para legitimar su poder, aun tambaleante, el apoyo de los viejos símbolos, el respaldo del prestigio de los lugares entendidos como sagrados desde épocas remotas; la captación de la fuerza y autoridad de los enclaves ancestrales.

En 1572 Ambrosio de Morales, cronista de Felipe II, indicaba la existencia en la iglesia de una cripta conteniendo la tumba de Favila; poco después, el historiador Padre Carvallo señalaba la misma cavidad, de la que los fieles extraían tierra sagrada, capaz de curas milagrosas. Anotaban ambos eruditos un raro fenómeno arqueológico, la presencia de la cámara dolménica, hecho que sólo sería identificado tras las excavaciones que Antonio Cortés realizara en 1851. Ya estaba por entonces abandonada la iglesia, cesado el culto en 1808 con la invasión napoleónica. El templo llegado hasta 1936, y destruido durante la guerra civil, había sustituido en 1632 al original del siglo VIII (del que todavía se conservaba la lápida de consagración del 27 de octubre del año 737). La capilla actual es obra de posguerra, inspirado su estilo en el barroco tradicional.

EL MEGALITO Y SU CONTENIDO ARTÍSTICO

Con las deformaciones inherentes a su dilatada historia se constituía el túmulo prehistórico en una estructura de planta oblonga, de más de tres metros de altura, edificada con los cantos y arenas de la terraza fluvial que le daba asiento.

En su interior se situaba la cámara dolménica, de planta poligonal y abierta al este por un hueco que permitía el ingreso lateral en la misma. Frente a la puerta, la cabecera del sepulcro queda bien establecida por una laja rectangular, cuidadosamente labrada y de unos 2,25 m de altura. Un cierto arreglo, con empeño menor, se observa en otros bloques: el de mayor anchura, contiguo a la cabecera, ofrece en su extremo superior una evidente tendencia semicircular; enfrente, otro ortostato presenta en su lado superior una muesca o concavidad en cuyo fondo se abre, excavado en la piedra, un profundo hoyo troncocónico (¿acaso el encaje de un elemento arquitectónico u ornamental destruido, o cazoleta para el depósito de una ofrenda?).

Todos esos arreglos, formas, etc., no son aleatorios, sino consecuencia de una precisa intención, ajustada al ritual neolítico, a sus claves y mensajes. En todo caso, la capacidad del sepulcro, en el que se podía permanecer erguido, favorecería el desarrollo de las ceremonias fúnebres, el depósito y manipulación de los cadáveres y otros actos relacionados con la muerte y con el culto a los antepasados.

La escena sepulcral contaba además con un factor notable: la presencia de un dispositivo ornamental a base de pintura roja, áreas de piqueteado y de trazos incisos, que alcanzaría a todas las lastras parietales. El abstracto arte mural estuvo organizado en torno a la posición dominante del ortostato de la cabecera. En efecto, era ese bloque de labra cuidadosa el que mejor se vería desde el hueco de entrada a la cámara. Previamente regularizado, aún se observan los haces de estrías que alisan su superficie, recibió una decoración geométrica en la que destacan dos líneas quebradas que se afrontan, pintadas en rojo, asociadas a otras bandas y motivos del mismo pigmento y a series de triángulos igualmente rojos que festonean los márgenes derecho e izquierdo del bloque. A esa etapa le siguió otra piqueteada en la que se insiste en la elaboración de bandas quebradas que se entremezclan, a veces eliminándolos, con los motivos de color.

En los ortostatos del costado norte perviven desvaídas y muy parciales, otras líneas o bandas en zigzag, también pintadas en rojo. En contraste, el ortostato del hoyo excavado situado en el costado sur del recinto, ofrece algunas figuras grabadas, diseños lineales en cuya fuerte abstracción se puede considerar la posible alusión a hachas enmangadas; el instrumento-arma poseía en ambientes megalíticos un alto valor simbólico. En Santa Cruz, el hallazgo de un hacha excepcional de fibrolita se inscribe en la mejor tradición de las hachas de prestigio asociadas a mensajes de poder o de riqueza; interpretadas también como amuletos o, incluso, como símbolos de virilidad.

Resulta imprecisa una explicación del trasfondo de ese arte dominado por la geometría. Se ha considerado desde la ida de la «casa de los muertos» como trasunto de la cabaña neolítica, hasta la presencia de figuras relativas a seres o fuerzas protectoras de los muertos, de seres acompañantes en la ultratumba. Nacen estas últimas interpretaciones, lógicamente, de ciertos dólmenes que presentan figuras zoomorfas (serpientes, ciervos), o bien claramente antropomórficas, a menudo asociadas a esa reiteración de las composiciones de cenefas de triángulos, de bandas quebradas, etc.

Es ese arte, más allá de cualquier concreción sobre su trasfondo ideológico, parte de la coreografía sepulcral, inscrita en el mismo medio en el que a la oscuridad o incomunicación con el universo de los vivos se añade el misterio de la metamorfosis de los cadáveres; no domina, en fin, el impulso vacuo de, sencillamente, adornar la tumba.

Todo en el megalito de Santa Cruz transmite la singularidad de un monumento que exaltaría, en el territorio del Sella, el avance neolítico, el clareado del bosque y la imposición de lo cultural, de lo social, de lo humano, sobre el desorden natural. Esa singularidad es la misma perceptible en otros megalitos pintados de Galicia o norte de Portugal; pintar los dólmenes es algo exclusivo del occidente ibérico, entre los que se hallan los paralelos más precisos para este hoy excepcional testimonio cantábrico.

 

Patrimonio próximo al Dolmen de Santa Cruz en Cangas de Onís

Hay que destacar que Cangas de Onís por ser el lugar elegido por la nueva monarquía asturiana tiene una serie de construcciones regias que comienzan en el siglo VIII.

Destacaremos unos cuantos edificios entre iglesias, palacios y casonas.

La iglesia de la Santa Cruz, construida en el 733, se tiene una idea aproximada de como fue, gracias a la documentación que nos llega en el siglo XVI que la describe como una iglesia de tres naves con cripta. Se cree que hubiera podido existir un templo anterior a este, construido por Favila. Su estado actual es una reconstrucción hecha por Luis Menéndez Pidal, en la posguerra, consta con un pórtico con una columna toscana sobre un alto pedestal, son importantes los relieves de este pedestal y una escalera de acceso que se cierra en el lateral con un muro liso rematado por un campanario. El interior es una capilla rectangular con la cabecera plana y cubierta abovedada, en su cripta está el dolmen. Es Monumento Histórico Artístico.

El puente. Aunque es conocido como el puente romano, su construcción fue durante el reinado de Alfonso XI con su famoso arco peraltado y otros dos arcos menores que son desiguales, este puente bien pudiera ser una reconstrucción de otro anterior, ya que esta zona sufrió una gran romanización. Esta construcción es conocida como el puentón. Es Monumento Histórico Artístico.

El palacio de Cortés, del siglo XVIII, de planta rectangular con capilla adosada a un extremo. Su puerta es de arco de medio punto sobre pilastras. El palacio es de dos plantas y una tercera abuhardillada. Su entrada se hace a través de un gran portalón, rematado en arco carpanel que da acceso a un gran zaguán de donde sale una escalera en dos tramos. Destacable el gran alero de madera del edificio.

La antigua Audiencia, es el actual ayuntamiento de Cangas de Onís, es una obra ecléctica con mezcla clasicista. Tiene un cuerpo central con dos laterales, el principal tiene una escalinata que accede a un pórtico columnado donde está la entrada.

La iglesia parroquial. Su primera estructura fue de un templo medieval que fue ampliado por Manuel Martín Rodríguez, siguiendo unas líneas neoclásicas. Sufrió diferentes reformas en el XVIII y quedó dañada en la guerra civil. El templo tiene hoy en día planta de cruz latina, tres naves, crucero, y sobre éste una torre. En la cabecera varias dependencias auxiliares. Es de destacar su vistoso campanario de tres pisos escalonado, que decrece en anchura rematado por un frontón triangular. Es conocida en la zona como la iglesia de Arriba aunque su advocación oficial era la de Nuestra Señora de la Asunción.

El chalet de Ángel García, es denominado villa María, es de planta rectangular con una torre cuadrada en un lateral, cubierta a cuatro aguas con mirador acristalado. Tiene un gran pórtico con escalera que está precedido por dos gruesas columnas toscanas. En la parte trasera hay unas construcciones auxiliares, típicas de las casas de labranza.

El palacete de Enrique Monasterio, más conocido por villa Monasterio, es de estilo autóctono dentro de la arquitectura indiana, tiene una característica y es que la primera planta está destinada a vivienda, mientras que la planta baja está destinada a tienda. Su fachada principal es de disposición simétrica, cuyo centro lo marca el cuerpo abuhardillado, repartiendo cuatro vanos en cada planta.

Covadonga

La arquitectura no podía estar ausente en un lugar como Covadonga. Las primeras noticias nos llegan con Alfonso I que funda un monasterio y una iglesia, otros documentos nos llevan a Alfonso II que nos dicen que ya existía una iglesia de madera erigida en la propia cueva, se trataría sin duda de una iglesia rupestre que seria un tejado sobre vigas de madera que estaría encajado entre las rocas.

Hay gran cantidad de diferentes monumentos a destacar entre iglesias, palacios y casonas, en esta zona. Entre las que destacaremos:

La Real Colegiata de San Fernando, del siglo XVII, de aspecto austero y planta rectangular a dos alturas. El cuerpo bajo tiene arcos sobre pilares, mientras que el segundo tiene una balaustrada torneada, en uno de sus extremos hay una torre cúbica. Su portada se decora con molduras barrocas teniendo encima un balcón y encima de éste un ático blasonado que termina en un frontón triangular, hubo un derrumbe de la montaña que afectó a un trozo de la Colegiata.

De la Basílica de Santa María la Real, de Covadonga, hasta llegar a su construcción, hay que detallar su historia. En 1777 hubo un incendio que destruyó el viejo templo, se decidió levantar uno nuevo que sería un monumental santuario, para lo que se pidió limosna en toda España, con la oposición del cabildo, ya que los canónigos querían reconstruir el templo de la Santa Cueva y el santuario ideado por Ventura Rodríguez, que nunca pudo llevarse a cabo. La gran construcción no llega hasta un siglo después y sería Alfonso XII, el que daría un empuje a esta obra. El diseño clasicista de Ventura Rodríguez, dará paso aun diseño neomedievalista. La idea original de este templo fue del erudito alemán conocido como El alemán de Corao, (Roberto Frassinelli), que era gran dibujante pero no era arquitecto y tuvo que ceder su puesto al arquitecto Aparici, titulado de la Academia de San Fernando, aun así El Alemán tuvo tiempo de dirigir las obras de la cripta. La basílica está dispuesta sobre una gran terraza, tiene tres naves con un transepto de por medio y en la cabecera tres ábsides escalonados, las naves están cubiertas con bóvedas de aristas. Su fachada principal tiene un pórtico con tres arcadas que dan paso a las puertas, esta fachada está marcada dentro de dos esbeltas torres terminadas en agujas. El edificio se destaca por tener un volumen muy macizo. Tiene una tonalidad rosácea por el tipo de piedra caliza que resalta con el verde del paisaje.

En la explanada de la Basílica hay:

La Campanona, campana de tres metros de altura y 4.000 kilos de peso construida en 1900, donada por el conde italiano Sizzo -Norice y Luis Gómez Herrero.

La estatua de bronce de Pelayo de 1964, del escultor Eduardo Zaragoza.

El obelisco con la Cruz de la Victoria es de 1857, levantado por los duques de Montpensier, la tradición dice que fue el lugar en que don Pelayo fue coronado rey.

El monasterio de San Pedro, es Monumento Histórico Artístico. Se cree que fue fundado por Alfonso I pero fue reformado en diferentes épocas. Del románico conserva parte de sus muros, sus tres ábsides escalonados y semicirculares. En el siglo XVII, se construye el nuevo claustro de planta rectangular con dos niveles, el inferior de arcos de mediopunto y el superior con arcos carpaneles. En 1687, se reforma el monasterio dándole su portada Barroca, coronado con un frontón. En el XVIII, hay otra reforma, poniendo nave única, y la cubierta de madera.

 

Formulario de contacto: Dolmen de Santa Cruz

Nombre:
Email:
Asunto:
Teléfono:
Mensaje:

Su email está protegido. Nunca será facilitado a terceros. Odiamos el spam tanto como usted.

Más información:

› Archivos históricos      › Aulas de Interpretación      › Aulas de la Naturaleza      › Castros
› Parques arqueológicos      › Centros de Interpretación      › Centros de Recepción
› Ecomuseos      › Etnológicos      › Museos      › Museos especializados
› Museos etnográficos      › Colecciones      › Dólmenes      › Espacios culturales
› Exposiciones      › Maquinarias      › Patrimonio

 

2017 Copyright EuroWeb Media, SL, SL. Todos los derechos reservados. All Rights Reserved.

Uso de cookies y protección de datos

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra Política de cookies y Protección de datos. Más información en Cookies, Política de cookies y Protección de datos.

ACEPTAR
Aviso de cookies
Volver arriba